miércoles, 10 de septiembre de 2008

Calidris canutus rufa / red knot / playero rojizo

2 comentarios:

Gustavo García dijo...

Quiero felicitarlos y comentarles que también aquí en general Roca trabajamos con el tema Aves en Octubre, por lo que me encantaría recibir información y material. Si bien el Playero Rojizo esta lejos de aquí tenemos otras migratorias.
Les quería compartir algo que escribí estando en la Grutas hace apenas unos días.

Las grutas
13/04/2009

Esta semana Santa nos fuimos a las Grutas y me encontré con una bióloga amiga (Mirta Caravajal) que trabaja con playeros rojizos.. Un ave que anida a 1.000 km del polo Norte y migra en verano para acá.
Estábamos solos, deje a toda la familia durmiendo y me fuí bien temprano.
Bueno la cosa es que pude ver esas magnificas ave que no pesan más de 200 gramos con un hermoso plumaje rojizo en el pecho reunidas alimentándose en lo “poco” que le hemos dejado de playa… había unas 2500. Pensaba que vuelan 32.000 km al año… que pelean por vivir y que eran en la década del 80 unas 200.000 y hoy según los conteos sólo quedan unas 14.500… Una declinación alarmante.
Ellos paran siempre en los mismos lugares a “cargar el tanque” si no lo hacen mueren. Desde Alaska a la Patagonia hacen escalas donde se alimentan para seguir el viaje.
Es por eso que si ese lugar fue modificado y destruido, las reservas a muchos no les alcanzan para llegar a la próxima estación de “servicio” y mueren.
Hoy las empresas norteamericanas explotan comercialmente los huevos de un cangrejo que les sirve de alimento en el hemisferio Norte. Lo hacen por que se parece al caviar. Y se vende mucho en China, Japón. Lo hace por la PUTA plata.
Aquí las motos, los perros, los emprendimientos inmobiliarios les están destruyendo los poquísimos espacios vitales.
Muchos de ellos perfectamente individualizados con anillos, ya han realizado este viaje más de 13 veces… y a pesar de que cada vez que vuelven les queda menos lugar y mueren de a cientos… ellas siguen, siguen… con la firme y absurda esperanza de que en cada parada encontrarán lo que buscan.
Me senté en la playa y no podía detener mis ganas de llorar pensando en esto.
¿Cómo podemos ser tan egoístas? ¿Cómo podemos destruir estas bellezas y ni si quiera inmutarnos?...
Por unos instantes odie mi especie… nuestros adelantos tecnológicos, nuestra cultura nuestra idea de ser el centro del mundo.
Así que me senté en la arena, respiré muy hondo el aire saldo del mar. Trague saliva por que tenia una angustia que me retorcía la garganta.
Cerré mis ojos y puse mi cara frente al viento e hice silencio para escuchar esa mezcla de sonidos: de trinos de viento, de agua… ahí me quede unos minutos sólo escuchando… imaginando ese vuelo increíble por tantos paisajes, tanta gente, tantos lugares y esperando que llegue una señal, una respuesta, una revelación…
Nada llego…
Así que como el playero rojizo me levanté y decidí seguir volando teniendo la esperanza de que algo habrá en mi próxima parada, algo que me ayude a seguir a la otra, y a la otra… y si nada hay y no puedo retomar mi vuelo, pues moriré volando.
Gustavo García
www.gustavonatural.blogspot.com

Proyecto Calidris dijo...

Muchas gracias Gustavo por tu hermoso mensaje. Por suerte, cada vez somos más quienes estamos sensibilizados por este tema.
Si podés dejarnos otro comentario, decinos a dónde te podemos enviar el material.
Desde ya, gracias por la difusión de nuestro trabajo!